Plagas y enfermedades
El hongo Ramularia carthami mejor conocido como “falsa cenicilla”, prevalece como la enfermedad más importante del cártamo en México
Por
Oct 31, 2005, 10:08

Hoja infectada con el hongo Ramularia carthami.

 

Las enfermedades más importantes del cártamo en el mundo son la roya Puccinia carthami y el tizón foliar Alternaria carthami; misma situación que también afecta al cártamo del sur de Sonora; sin embargo, durante el ciclo otoño-invierno 2000-2001, apareció una nueva enfermedad poco conocida, y que por los síntomas y signos se le denominó erróneamente “cenicilla”, es por esa razón por la que hoy se le conoce como “falsa cenicilla,” debido a que en realidad, esta enfermedad del cártamo es provocada por el hongo Ramularia carthami.

 

Síntomas

 

Los síntomas característicos de esta enfermedad son manchas circulares necróticas con crecimiento fungoso blanco en haz y envés de la hoja.

 

Actualmente ya se ha identificado el patógeno y se sabe que es el hongo Ramularia carthami el cual, tiene un periodo de latencia de 9 a 10 días y sus conidios germinan a las 7 horas. De igual forma se ha comprobado que las condiciones de precipitación (33-47mm) y humedad relativa mayor a 90%, favorecen el desarrollo de esta enfermedad y, los fungicidas que han presentado mayor consistencia en el control de este hongo son Derosal, Sico, Flint, Opus y Folicur. Así mismo, se recomienda que la aplicación de estos fungicidas debe iniciarse en etapas tempranas de la aparición del hongo cuando se tiene alrededor de 0.5 % de follaje dañado en el tercio superior de la planta y repetir las aplicaciones cada 30 días.

 

Manejo de la enfermedad

 

Aunque existe muy poca investigación sobre la enfermedad, el manejo recomendado para controlar esta plaga es a través de una adecuada rotación de cultivos, el uso de variedades resistentes a la enfermedad, realizar la siembra en épocas tardías al periodo de lluvias (ya que al existir una mayor cantidad de humedad en el ambiente la enfermedad se desarrolla  más fácilmente), dar un tratamiento con fungicidas a la semillas destinadas a la siembra, realizar una aplicación adecuada de fertilizantes (ya que cuando existe una alta  concentración de nitrógeno en el suelo existe un mayor desarrollo de la enfermedad), manejar una densidad de siembra conveniente, disminuir la cantidad de riego para reducir la humedad en el cultivo, identificar de manera temprana la enfermedad para poder combatirla en sus fases iniciales, puesto que una vez que aparecen los primeros síntomas el crecimiento de la plaga es muy rápido y finalmente, hacer un uso eficiente de los fungicidas disponibles aplicando las cantidades adecuadas en los tiempos recomendados (se ha observado que con cuatro aplicaciones/ha es suficiente para obtener rendimientos por arriba de 2.5 ton/ha).

 

El efecto que ha tenido el hongo Ramularia carthami sobre el rendimiento del cártamo en Sonora se ha cuantificado en una reducción de 600 kilogramos por hectárea, lo cual significa una reducción del 30% aproximadamente del rendimiento promedio alcanzado en Sonora (2000 Kg/ha), previo a la aparición de la enfermedad.



© Copyright 2005-2006 - Sistema Nacional Sistema Producto - Oleaginosas